23 octubre 2013

Fundamentos biológicos de la música



Al hablar de música debemos, indudablemente, hablar de su base sustancial: el sonido. Éste parte siempre de un cuerpo que, al entrar en vibración, genera la denominada "sensación sonora". Dichas vibraciones necesitan de un medio para propagarse, el cual suele ser el aire. No obstante, al aire no es el mejor transmisor, siendo los cuerpos sólidos o incluso el agua medios mucho mejores de propagación del sonido. Por último, es imprescindible que haya un receptor, es decir, alguien que perciba la sensación sonora y la transforme en energía entendible para el cerebro humano.

Se dice que el sonido es en realidad una sensación porque es un fenómeno subjetivo, diferente para cada persona que lo percibe. El único elemento objetivo es la onda sonora, generada por un cuerpo en movimiento, que puede ser vibratorio, oscilatorio, complejo u ondulatorio.
Asimismo, hay que señalar que el sonido ostenta diversas cualidades, que son las que permiten que, al modificarlas, el ser humano sea capaz de hacer música:
         Frecuencia: es la responsable de la altura o tono de los sonidos. Se mide en Herzios, siendo 16 Hz la frecuencia mínima que percibe el ser humano y 20.000 Hz la máxima.
La posibilidad de modificar la altura de los sonidos es la que permite la creación de una melodía.
         Intensidad: es la responsable de la dinámica en la música. Se mide en Decibelios siendo 135 dB el máximo tolerable por el oído humano.
         Timbre: es la característica de cada voz o instrumento, mediante la cual podemos identificarlo. En música, la orquesta es el mayor ejemplo de riqueza tímbrica, ya que agrupa instrumentos de cuerda, viento o percusión.
         Duración: es la responsable del "tempo" en música. Está en relación directa con la altura pues, junto a ella, constituye la melodía: notas de mayor o menor duración con diferentes alturas.  

Cuando hablamos de música, nos referimos, por lo general, a sonidos resultantes de ondas sonoras regulares. Cuando dichas ondas sonoras se vuelven irregulares hablamos de ruido. No obstante, el concepto de ruido es algo muy subjetivo ya que, cualquier música puede ser considerada como ruido en caso de que resulte molesta para alguien, así como un sonido estridente e irregular puede ser considerado música si el oyente así lo considera.
El silencio, por otra parte, se considera la "ausencia de la sensación sonora", pero hemos de señalar que este fenómeno es totalmente imposible. Jamás puede darse una ausencia total de sonido.

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