18 octubre 2011

La situación de la dirección de orquesta en Andalucía


Andalucía es una tierra rica en variedad musical, la cual va ligada también a una enorme calidad. No sólo destaca por el flamenco, característica inconfundible del arte andaluz, sino también por la cantidad de músicos clásicos que genera, a pesar de que cuenta con los conservatorios más limitados en cuanto a recursos de toda España (y Europa). Orquestas como las de Sevilla o Málaga, bandas municipales en las grandes ciudades, agrupaciones musicales en todos y cada uno de los pueblos de Andalucía... y los directores de orquesta, como la mayoría de los españoles, en paro.
Probablemente, un director de orquesta ambicioso no se conformaría con dirigir la banda de un pueblo, pero también es cierto que por algo hay que empezar. Las bandas de Andalucía debería estar peleándose (¡literalmente!) por todos y cada uno de los directores que se licencian en el Conservatorio Superior de Música de Málaga (que, de momento, es el único que oferta la especialidad). En el mejor de los casos, algún estudiante de esta disciplina ocupa la plaza de director en alguna de las citadas bandas. La mayoría de las veces, la dirección musical está a cargo de algún instrumentista (a veces incluso licenciado) o de alguien que lleva en el cargo toda la vida y por ello es intocable. Tristemente, suele ser el hijo del primo del concejal el que se hace con tan preciado puesto, con sueldos desproporcionados en un trabajo de 2 ó 3 días en semana que va a parar a personas que, generalmente, no poseen los conocimientos necesarios...
Está claro que no hay tantos directores como bandas tiene Andalucía, y que en las más humildes está estupendo que una persona con conocimientos básicos se haga cargo. Pero la carrera de música en España es ya lo suficientemente larga como para que, después, incluya un "Master en Relaciones Sociales para subirse a una tarima". Lo deprimente es que este "master" ni siquiera requiere licenciatura, por lo que la gran mayoría accede a él ignorando los conocimientos previos que deben adquirirse para subirse a ella con sensatez. Desgraciadamente, para tener una oportunidad de "mover el palito", hay que entrar en ese juego. Eso, o esperar a que salgan oposiciones en alguna banda y, en ese caso, rezar porque no estén "amañadas".
Personalmente, sigo creyendo que debe existir la senda legal para lograr a ser un buen director, a base de la formación y la humildad. Por supuesto, siempre habrá que pedir ayuda y aprovechar oportunidades, pero la forma en la que éstas se generan son las que diferencian a unos de otros.

2 comentarios:

Isidoro dijo...

No puedo estar más de acuerdo, además te ha valido el ejemplo que he contado ;-)

Alberto dijo...

Correcto... Correctísimo...