04 febrero 2010

GLENN GOULD

Biografía


Glenn Herbert Gould nació el 25 de septiembre de 1932 en Toronto (Canadá).

Perteneciente a una familia de músicos (Edvard Grieg era el primo de su bisabuelo y su padre era violinista), comenzó a tocar el piano a los tres años bajo el mando de su madre (que tocaba el piano y el órgano). A los cinco ya escribía pequeñas piezas que interpretaba en reuniones familiares

El 5 de junio de 1938 tocó en público por primera vez junto a sus padres. Al cumplir los diez años de edad continuó su aprendizaje en el Conservatorio de Toronto con Alberto Guerrero, Frederick Silvester (con quien estudió órgano) y Leo Smith (con el que estudio teoría). Estudió allí hasta los veinte años y estaba tan metido en la música que ni siquiera terminó la escuela secundaria.

En 1944 compitió en el Festival de Kiwanis y obtuvo el premio en piano. Dos años después completó su formación graduándose con honores, pero continuó sus lecciones de piano con Alberto Guerrero hasta 1952.

Su primera aparición la hizo como organista el 12 de diciembre de 1945 en el “Eaton Auditorium”. Edward W. Wodson escribió un artículo en el “Evening Telegram” hablando de su actuación: “No sólo sorprende su técnica sino también su intuición interpretativa y su gran madurez”.

El 8 de mayo del 1946 debutó como pianista solista con la orquesta del conservatorio (bajo la batuta de Ettore Mazzoleni) interpretando el primer movimiento del concierto no. 4 de Beethoven. En esta ocasión, Wodson admiró la perfección con la que ejecutó los arpegios y los pasajes escalísticos y su elocuente fraseo, propio del poeta que residía en su interior.

El 14 de enero de 1947 interpretó el mismo concierto completo con la TSO, dirigida por Sir Bernard Heinze en un recital para alumnos de una escuela secundaria. Pearl McCarthy escribió en el “Globe and Mail”: “El chico tocó de forma exquisita. No en tono pesado sino con delicadeza en el fraseo”.

Su primer recital (en solitario) lo efectuó el 20 de octubre de 1947 con obras de Scarlatti, Beethoven, Chopin y Liszt en el “Eaton Auditorium”, comenzando así la que sería una larga asociación junto a su manager Walter Homburger. Este empresario alemán nació el 22 de enero de 1924 en una familia dedicada a la música, pero él no realizó estudios sobre este arte. Abandonó Alemania antes de la Segunda Guerra Mundial y se fue a Canadá (en 1940), donde empezó a interesarse en la representación de artistas y conciertos. En 1947 presentó una serie de recitales con músicos de la talla de Louis Armstrong, Paul Badura-Skoda (fue su debut en Norte América), Erna Berger, Victor Borge, Victoria De Los Ángeles, Duke Ellington, Kathleen Ferrier, Emil Gilels, Vladimir Horowitz, David Oistrakh, Luciano Pavarotti, Itzhak Perlman, Andrés Segovia, Rudolf Serkin, Isaac Stern, Joan Sutherland, Van Cliburn y Pinchas Zukerman. Fue el primer mánager de Gould pero además lo fue también de Donald Bell, Victor Braun, Louis Lortie, Jan Rubes y del Ballet Nacional de Canadá.

Volviendo a Glenn Gould, en 1948 compuso su primera sonata para piano, (aunque llevaba componiendo desde los cinco años).

El 24 de diciembre de 1950 debutó en la radio canadiense, iniciando una larga asociación con la CBC. Para Gould fue un dato significante porque supuso el principio de su amor por el micrófono. Interpretó la Sonata K281 de Mozart y la Tercera Sonata de Hindemith. Se dio cuenta entonces de que la tecnología de los estudios de grabación podían hacerle encontrar el sonido que deseaba.

A la edad de 20 años ya había hecho 9 apariciones como piano solista y orquesta (Hamilton, Toronto y Vancouver). Tocó en Montreal, el 6 de noviembre de 1952 en el hotel Ritz-Carlton, interpretando a Gibbons, Bach, Beethoven, Brahms y Berg. Ese mismo año se convirtió en el primer pianista televisado durante un concierto.

Por aquel entonces su repertorio incluía la obra completa para piano de Schoenberg, Berg y Webern.

En 1954 dio un recital con Jean-Paul Jeannotte para la Pro Musica Society de Montreal.

El 3 de enero de 1955 tocó en la “Phillips Gallery” de Washington y ocho días después tocó en el Town may (Nueva York). Su programa incluía obras de Bach, Berg, Beethoven, Gibbons, Sweelinck y Webern.

En 1955 interpretó el concierto no. 4 de Beethoven con la “CBC Symphony Orchestra” bajo Jean-Marie Beaudet, durante la única visita de esta orquesta a Montreal. En junio de 1955 realizó la grabación (con Columbia) de las Variaciones Goldberg de Johann Sebastian Bach que lo consagraron como intérprete.

En 1957 realiza su primera gira por Europa, pasando dos semanas en la Unión Soviética. Fue entonces el primer pianista canadiense en actuar en dicho país en plena Guerra Fría (gracias a su manager Walter Homburger). Durante esta gira europea actuó además con la Filarmónica de Berlín y Herbert von Karajan.

Apareció en 1958 con la “Concertgebouw Orchestra” bajo el mando de Dimitri Mitropoulos en el Festival de Salzburgo, y con la “Hart House Orchestra” y su director Boyd Neel en el “Brussels World's Fair”. Hizo 11 conciertos en 18 días ese mismo año en Israel.

En 1959 dio una gira de conciertos (con obras de Beethoven) en Gran Bretaña.

Tocó también ese año el concierto no. 1 de Brahms con la “Winnipeg Symphony Orchestra” y Peggie Sampson lo describió como maravilloso. Ese año recibió la medalla “Harriet Cohen Bach”.

En 1960 efectuó su primera aparición en la televisión estadounidense con Leonard Bernstein y la Filarmónica de Nueva York.

En 1961 tocó de nuevo el concierto no. 1 de Brahms pero Bernstein dijo que había llevado un tempo lento en el primer movimiento.

En 1963 presentó un documental en televisión: “La anatomía de la fuga”.

Pero el 10 de abril de 1964, tocó en público por última vez en Los Ángeles abandonando su carrera como concertista (sólo fue pianista de concierto durante nueve años). Gould nunca entendió por qué la gente se preocupaba tanto de los aspectos visuales en una actuación cuando lo realmente importante era la música que se interpretaba. Por ello prefería las grabaciones. Se había convertido en una superestrella pero había anunciado que se retiraría de los escenarios cuando cumpliese treinta años y cumplió su palabra.

En 1966 actuó con Yehudi Menuhin para la CBC. Interpretaron obras de Bach, Beethoven y Schoenberg.

En 1976 recibió el diploma de honor de la Conferencia Canadiense de las Artes y en 1981 la “Canadian Music Council Medal”.

En 1982 consiguió dos Grammys con las Variaciones Goldberg, que grabó otra vez ese mismo año (a pesar de que nunca grababa una obra dos veces).

Glenn Gould murió en Toronto el 4 de octubre de 1982 después de sufrir un ataque de parálisis. Poco más de veinte años después de su muerte, exámenes científicos le diagnosticaron el síndrome de Asperger. La persona que lo padece tiene un aspecto externo normal, suele ser inteligente y no tiene retraso en la adquisición del habla, pero tiene problemas para relacionarse con los demás y en ocasiones presentan comportamientos inadecuados. A pesar de sus dificultades son nobles, con un gran corazón, una bondad sin límites, fieles, sinceros, y un sinfín de valores que podemos descubrir con tan sólo mirar un poquito en su interior. Quienes sufren esta patología han nacido marcados por una discapacidad invisible que en algunas ocasiones les proporcionará a ellos y a sus familiares problemas, sufrimiento y soledad. Todos ellos luchan sin descanso, con la esperanza de conseguir un futuro más amable en el que puedan comprender el complejo mundo de los seres humanos y ser aceptados tal como son. Esta enfermedad podía ser la causante del carácter excéntrico de Glenn Gould.



Ascendencia pianística

Antonio Alberto de García Guerrero fue su mentor. Nació en Chile el 6 de febrero de 1886 y murió en Toronto el 7 de noviembre de 1959. Comenzó sus estudios pianísticos con su madre y su hermano mayor Daniel. Su familia se estableció en Santiago en 1900. Fue entonces cuando empezó a ser conocido como compositor, pianista y reformista de la mentalidad musical chilena. En 1915 publicó un tratado: “La armonía moderna”.

Durante su estancia en Nueva York (1918), Guerrero recibió la oferta de ser profesor en el recién establecido “Hambourg Conservatory”, la cual aceptó.

Uno de sus primeros alumnos fueron Reginald Stewart y Gerald Moore, que posteriormente fue un importante pianista acompañante. Con esta nueva vida de Guerrero llegó un nuevo énfasis de la técnica pianística y pedagógica.

En 1922 se trasladó al “Royal Conservatory of Music” donde trabajó hasta su muerte. Sus alumnos fueron William Aide, John Beckwith, Helmut Blume, Gwendolyn Duchemin, Ray Dudley, Dorothy Sandler Glick, Glenn Gould, su segunda mujer Myrtle Rose Guerrero, Stuart Hamilton, Paul Helmer, Horace Lapp, Edward Laufer, Gordana Lazarevich, Pierrette LePage, Edward Magee, Ursula Malkin, Bruce Mather, John McIntyre, Gordon McLean, Oskar Morawetz, Arthur Ozolins, George Ross, R. Murray Schafer, Oleg Telizyn, Malcolm Troup, Neil Van Allen y Ruth Watson Henderson. Entre su repertorio están las invenciones, sinfonías y las “Variaciones Goldberg” de Bach que posteriormente formaron parte del repertorio de su extraordinario alumno: Glenn Gould.


Frederick Silvester le inició en el órgano. Nació en Inglaterra el 21 de enero de 1901 y murió en Toronto el 24 de junio de 1966. Estudió órgano con C. Spencer Heap en Inglaterra y, cuando se trasladó a Canadá, con Lynnwood Farnam (que a su vez estudió piano con Franklin Taylor y órgano con Sir Walter Parratt y W.S. Hoyte) en Saskatoon. Durante sus ocho años allí fue organista titular de las iglesias First Baptist y Knox United. Se mudó a Toronto en 1929 y estudió allí con MacMillan (órgano) y Willan (teoría y composición). Se hizo organista entre 1931 y 1938 de la iglesia del Mesías y entre 1938 y 1966 de la iglesia Bloor Street United. Dio recitales de órgano en diversas regiones de Canadá y con la CBC, y entre 1945 y 1947 fue presidente del CCO. Fue también director del coro Toronto Mendelssohn. Silvester escribió un gran número de piezas corales cortas (publicadas por Harris) y canciones (publicadas por Western).



Joseph Leopold Smith le enseñó teoría. Nació en Inglaterra el 26 de noviembre de 1881 y murió en Toronto el 18 de abril de 1952. Fue compositor, cellista, escritor y profesor. Su madre era pianista y su padre profesor. El mayor de siete hermanos, Smith fue un niño prodigio con el cello. Estudió con W.H. Priestley en Birmingham y Carl Fuchs en Manchester. Dio un recital a los ocho años durante la serie de conciertos Harrison en el Town Hall de Birmingham. Continuó sus estudios en el “Royal Manchester College of Music”, donde se convirtió posteriormente en un joven instructor, y con Henry Hiles en Manchester.

Compuso algunas obras durante su juventud, como “Symphonic Movement in E Minor” y muchas canciones con texto de su hermano Arnold, que era poeta. Fue miembro durante cinco años de la orquesta de la Royal Opera House. Durante este periodo tocó en alguna ocasión junto a Richter.

Emigró a Canadá en 1910. Enseguida entró a formar parte de la Welsman TSO como principal cellista. Su nombramiento como profesor del “Royal Conservatory of Music” fue anunciado en 1911. Impartía teoría, composición, historia y cello. Sus alumnos más destacados (aparte de Glenn Gould) fueron Marcus Adeney, Louis Applebaum, John Beckwith, Keith Bissell, Howard Brown, Kenneth Peacock, Margaret Sargent y Bertha Tamblyn. Tocaba además en el trío del conservatorio y en el “Conservatory String Quartet”. Se casó con la violinista Lena Hayes Smith.


Repertorio

Durante su carrera, casi toda centrada en el estudio de grabación, Gould efectuó más de 60 discos centrados en los siguientes estilos:

Renacimiento:

1. William Byrd, Orlando Gibbons y Jean Piterzoon Sweelinck: “Consort Of Musicke”

2. Jean Piterzoon Sweelinck: Fantasías.

Barroco:

1. Bach, Johann Sebastian: “El arte de la fuga”, piezas para violín y piano, conciertos para piano y orquesta, suites inglesas (BWV 806-811), suites francesas (BWV 812-817), variaciones Goldberg, concierto italiano, partitas (BWV 825-830), toccatas, pequeños preludios, pequeñas fugas, invenciones y “El clave bien temperado”.

2. Haendel, Georg Friedrich: Suites (1-4).

Clasicismo:

1. Haydn, Frank Joseph: Sonatas (42, 48, 49, 50 y 59).

2. Mozart, Wolfang Amadeus: Sonatas, conciertos para piano (21 y 24), fantasía y fuga K.394.

Romanticismo y post-romanticismo:

1. Beethoven, Ludwig Van: Piezas para violín y piano, variaciones, bagatellas (op. 33 y 126), sonatas (1-3, 5-10, 12-14, 15-18, 23, 24, 29, 30-32 y las tres últimas), transcripciones de sinfonías y 5 conciertos para piano.

2. Bizet, Georges: Primer nocturno y variaciones cromáticas.

3. Brahms, Johannes: 4 baladas (op. 10), 2 rapsodias (op. 79) y 10 intermezzos.

4. Chopin, Frederic: Sonata no. 3.

5. Debussy, Claude: Rapsodia no. 1 para clarinete y piano.

6. Grieg, Edvard: Sonata op. 7

7. Liszt, Frank: Transcripciones de sinfonías.

8. Mendelssohn, Felix: Romanzas sin palabras.

9. Schumann, Robert: Piano Quartet Op. 47 (Cuarteto con piano. Combinación de música de cámara para piano, violín, viola y violoncello) y Piano Quintet (Quinteto con piano. Combinación de música de cámara para piano, 2 violines, viola y violoncello.

10. Scriabin, Alexander: Sonatas.

11. Sibelius, Jean: Tres sonatinas op. 67 y tres piezas líricas op. 41.

12. Strauss, Richard: “Ophelia Lieder” op. 67, “Enoch Arden” op. 38, sonata op. 5, 5 piezas para piano op.3, “Burlesk” y lieder.

13. Wagner, Richard: Transcripciones para piano y “Siegfried Idy II”.

S. XX y música contemporánea:

1. Berg, Alban: Sonatas.

2. Gould, Glenn: Sus composiciones.

3. Hindemith, Paul: “Das Marienleben” y sonatas.

4. Krenek, Erns: Sonatas.

5. Prokofiev, Sergei: Sonatas.

6. Ravel, Maurice: “La valse”.

7. Schoenberg, Arnold: Piezas para violín y piano, suite, lieder, concierto, fantasía, “Oda a Napoleón Bonaparte”, “Pierrot Lunaire”.

8. Webern, Anton: Variaciones.


Hechos y anécdotas

En sus versiones, Glenn Gould desarrolló un estilo muy personal, tanto en la manera de interpretar (con una postura distinta al común de los pianistas) como en la forma de grabar. De hecho fue un profundo conocedor de las técnicas de grabación. Pero además formó una asociación dedicada a la música de cámara, realizó conferencias en la Universidad de Toronto y, poco antes de su muerte, fundó una orquesta de cámara que alcanzó a dirigir en una grabación con música de Wagner.

Gould decidió dejar los recitales para dedicarse a muchas otras actividades que le interesaban tanto o más que interpretar piano. Entre ellas la escritura, la difusión radial y televisiva (iniciaría sus presentaciones musicales en la Canadian Broadcasting Corporation de Montreal, y seguiría apareciendo después a lo largo de las dos décadas siguientes, en cerca de cuarenta programas de televisión diferentes), la composición, la dirección y la experimentación con la tecnología. Además comenzó a sentir desagrado por la interpretación y creyó que era mejor servir a la música en un estudio de grabación que en la sala de conciertos. Durante 26 años mantuvo su costumbre de no volver a grabar una obra y solamente en 1982 realizó una segunda versión de la obra con la que estuvo muy identificado, las Variaciones Goldberg.

Como ya se ha mencionado antes, a Glenn Gould le apasionaba la escritura. Escribió tanto como para llenar 461 páginas (Tim Page editó un grueso libro con todos los escritos de Gould). Las notas de programa de sus discos estaban siempre escritas por él. Colaboró en revistas con artículos profundos, inteligentes y de humor pesado. Por ello, por sus excéntricas paradojas, era un ídolo para muchos (y sobre todo en Rusia), aunque también había un gran número de músicos que lo criticaban.

Su fascinación por el contrapunto y por las nuevas técnicas de grabación se combinaron en tres documentos radiofónicos basados en la soledad (“The Idea of North”, 1967; “The Latecomers”, 1969; “The Quiet in the Land”, 1977). Los realizó mezclando voces que había grabado en entrevistas con diferentes personas (su propia voz no aparecía en ningún momento), de manera que parecían estar conversando unos con otros o hablando unos por encima de otros.

También compuso varias obras, todas durante su periodo como pianista activo. Éstas muestran su preferencia por la gran organización, el contrapunto y la música diatónica: “Twelve-Tone Piano Pieces” (1948) Rondó en Re mayor, sonata para piano, “Bassoon Sonata” (1950), “String Quartet” Opus 1. (1953-1955), Cadencias del concierto no. 1 en Sol para piano y orquesta Opus 15 de Beethoven (1958) y” So You Want to Write a Fugue?” (1964).

En 1992, Sony Classical y la Canadian Broadcasting Corporation reeditaron la totalidad de sus discos, programas de radio y apariciones en televisión. En 1993 se hizo una película sobre él titulada “Treinta y dos Películas Cortas Sobre Glenn Gould” dirigida por François Girard (quien la escribió) y Don McKellar. Él mismo hizo también una película en 1979: “Glenn Gould's Toronto”, la cual escribió. Fue un tributo a su ciudad natal con su particular sentido del humor. Formó parte de las series que John McGreevy emitía en la CBC.

Transcribió muchas obras, sobre todo música orquestal de Wagner (Siegfried Idyll, “Prelude to Die Meistersinger y “Dawn and Siegfried's Rhine Journey from Götterdämmerung”). Es difícil estimar el número de transcripciones que realizó puesto que muchas no las publicó guardándolas en su memoria. Tenía una facilidad inusual para reproducir obras orquestales con teclado.

Era famoso por sus excentricidades antes que por sus grabaciones, como los movimientos peculiares de su cuerpo (durante los conciertos se balanceaba o marcaba el compás con las manos libres) o la silla en que se sentaba mientras tocaba. Esta silla no era una banqueta normal: había sido hecha para que Gould estuviera sentado exactamente a catorce pulgadas del suelo, una colocación más baja de lo usual que a veces incluso le resultaba alta. En estas ocasiones, pedía que elevaran una pulgada y un cuarto el piano, apoyando las patas de éste sobre tacos. Esta silla le identifica fielmente y tiene un lugar de honor en una vitrina en la Biblioteca Nacional de Canadá.

En cierta ocasión, a una interpretación del concierto no. 4 de Beethoven en Nueva York, llevó un vaso de agua. Durante el tutti, se acomodó y bebió tranquilamente unos sorbos refrescantes. Dicen que Glenn Gould, al interpretar piezas de Haydn solía quitarse el jersey y lanzarlo con otros objetos sólidos al interior de la caja de resonancia para que, oprimiendo las cuerdas, se distorsionara la música y en un instante se retrocediera siglos hasta la aspereza del clavecín. Aspereza que daba un nuevo sentido a la interpretación. Invitaba así al oyente a entender que el músico depende de la técnica de su época. También sugería que un músico contemporáneo y talentoso sabe cuándo y cómo recurrir a los instrumentos del pasado.

Nunca le dio la mano a nadie por temor a un contagio (era hipocondríaco). Usaba a menudo guantes y tenía un par con los dedos cortados para los conciertos. Dormía todo el día y prefería hablar por teléfono con la gente en vez de verlos. Tomaba muchas píldoras y cancelaba conciertos arbitrariamente: uno de cada cinco.

Aún es una incógnita si todo esto era premeditado o no.


Libros sobre su vida y música

1. Angilette, Elizabeth y Ferrara, Lawrence. “Philosopher at the Keyboard: Glenn Gould”. Ed. Scarecrow Press. Publicado en 1992.

2. Bazzana, Kevin. “Glenn Gould : The Performer In The Work”. Ed. Oxford. Publicado en 1997.

3. Carroll, Jock. “Glenn Gould: Some Portraits Of The Artist As A Young Man”. Ed. Stoddart. Publicado en 1998.

4. Friedrich, Otto. “Glenn Gould : A Life and Variations”. Ed. Vintage Books. Publicado el 1 de septiembre de 1990.

5. Guertin, Ghyslaine; Gould, Glenn y Roberts, John, P.L. “Glenn Gould:Selected Letters”. Ed. Oxford. Publicado en 1995.

6. Miller, Hanna y Roy, Linette. “Glenn Gould: The Genius and His Music 1932-1982: A Biography for Young People”. Ed. Orchid Communications. Publicado en 1999.

7. Ostwald, Peter F. “Glenn Gould : The Ecstacy and Tragedy of Genius”. Ed. WW Norton & Co. Publicado el 1 de mayo de 1997.

8. Page, Tim. “Glenn Gould Reader”. Ed. Key Porter Books.

9. Payzant, Geoffrey. “Glenn Gould un homme du futur”. Ed. Fayard. Publicado en 1984.

10. Payzant, Geoffrey. “Glenn Gould : Music and Mind”. Ed. Key Porter Books. Publicado el 1 de septiembre de 1993.

11. Pincoe, Ruth. “Glenn Gould:Descriptive Catalogue of the Glenn Gould Papers”. Ed. Canadian Government Publishing.

12. Roberts, John P.L. “The Art of Glenn Gould: Reflections of a Musical Genius”. Ed. Malcolm Lester Books. Publicado en 1999.

13. Scheneider, Michel. “Glenn Gould Piano Solo”. Ed. Gallimard. Publicado en 1994.


Frases célebres

“El papel del falsificador, del desconocido productor de bienes sin autentificar, es característico de la cultura electrónica. Y cuando este falsificador reciba el honor debido por su arte y no sea nunca más vilipendiado por su avidez, las artes serán entonces parte integral de nuestra civilización”.

“Para mí toda la primera mitad del s. XIX, excluyendo a Beethoven hasta cierto punto, es en realidad un fracaso en lo que se refiere a música para solista. Esta generalización incluye a Chopin, Liszt, Schumann... Creo que ninguno de los primeros compositores románticos sabía escribir para el piano. Claro que sabían usar el pedal y cómo lograr efectos dramáticos, salpicando notas por todas partes, pero hay muy poco de verdadera composición. La música de esta época está llena de gestos teatrales vacíos, llena de exhibicionismo, y tiene una calidad mundana y hedonista que me repele. Casi todos los criterios que espero encontrar en la gran música, variedad de armonía y ritmo, invención contrapuntística, están casi siempre ausentes en estas piezas.”

“Beethoven fue un compositor cuya reputación dependió casi por entero del chisme. Fue el ejemplo histórico supremo del compositor que se regodea con su ego. La “Grosse Fugue” no sólo fue la mayor obra que Beethoven escribió, sino quizá la composición más asombrosa de la literatura musical.”

“La tecnología tiene la capacidad de crea un clima de anonimato y permitir al artista tener tiempo y libertad para preparar su concepción de la obra lo mejor que puede. Tiene la capacidad de reemplazar esas incertidumbres horribles, degradantes y humanamente perjudiciales que trae consigo el concierto.”


Conclusión

Glenn fue el más importante virtuoso del piano del mundo entero. Estaba obsesionado con su arte. No amaba a ningún otro compositor más que a Bach, y en segundo lugar a Haendel. Ni una sola nota tocó Glenn jamás sin cantarla al mismo tiempo, ningún otro pianista tuvo esa costumbre jamás.

Hablaba de su enfermedad pulmonar como si fuera su segundo arte. Pero Glenn no pereció por esa enfermedad pulmonar. Lo mató la falta de soluciones en la que, durante casi cuarenta años, se metió tocando. No renunció al piano, lo convirtió en una monstruosidad y no quiso en absoluto salir de esa monstruosidad.

Pianista compositor, locutor y ensayista de indudable prestigio y reconocida personalidad fue siempre Glenn Gould, un intérprete especial que, aun hoy, sigue manteniendo una legión de adeptos y detractores.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

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